jueves, 29 de octubre de 2015

A diez mil kilómetros desde la última vez...




Han pasado varios años desde la última vez que les escribí. Son tantas cosas las que han cambiado en este tiempo y en mi mente vagan muchas ideas e historias que me encantaría detallarles. Espero tener las ganas y la motivación necesaria para relatar minuciosamente todo lo que te diría si estuviéramos sentados en una cafetería o en un bar hablándonos por horas y recomenzar lo que dejamos hace seis años atrás... comencemos.

Al frente mio, el mar adriático calmo y sereno... me encuentro en una espectacular casa al frente del mar y la foto es una de las tantas que hice en los atardeceres de otoño. Salgo a la terraza y me imagino que a diez mil kilómetros adelante se encuentra mi origen, mis padres, mis amigos y gran parte de mi vida. Hoy, desde una pequeña isla al norte de Italia he de salir adelante y seguir persiguiendo mis sueños como lo hubiese hecho en Sudamérica. Quizás sea un poco difícil acostumbrarse a sentirse lejos de tu historia pero hoy me toca escribir la mía en esta nueva etapa. 

Necesito retroceder un poco y conectar el presente con aquel joven que escribía seis años atrás cuando la principal responsabilidad que tenía era de ir a la universidad y que escribía pequeñas historias y experiencias. La verdad de todo esto es que la mayoría de escritos se quedaron en mi vieja libreta y comencé a experimentar cambios radicales en mi vida que me era imposible volver a mi querido blog para continuar escribiendo.

El mes que comencé con este blog me puse en mente la prioridad que debía darle a las cosas y la idea que se apoderó de mi era la de hacer todo lo que me apasionaba y dejar de lado todo lo que pudiese frenar mi cometido. Es así que me llené de coraje y decidí junto a un par de amigos realizar un viaje por Sudamérica para encontrarme conmigo mismo y abrirme los ojos de una buena vez al mundo, pensaba que sin grandes experiencias no tendría buenas historias que contar ni mucho menos grandes ideas. Poco a poco mientras el tiempo pasaba, iba llenando de sueños e historias llenas de aventura a mi pequeña libreta, cada vez más interesante y cada vez un poco mas cerca a dónde quería llegar

De hoy en adelante, ocasionalmente y mientras mi misterioso futuro escribiendo siga llamándome de nuevo, iré contándote lo que mi mi vieja compañera de viajes ha guardado para ti.