Despertó muy temprano, se miró al espejo y vio una luz rara que parecía ser el reflejo de algo pero no le dio importancia. Cogió su raqueta de tenis, abrió la puerta y un presentimiento de algo no lo dejaba en paz, otro mal día pensó.
La mañana parecía ser muy silenciosa y sentía nostalgia de los que más quería, aun cuando siempre estaba con ellos. No podía dejar de pensar en el pasado, -¿por que?, ¿qué es lo que hice mal?. Siendo hora de desayunar, regresó a su casa, no encontró a nadie mas que a su hermano que estaba de salida, era un día festivo.
Mucha tensión en sus sentimientos, llamó a un amigo y se sintió mejor, parecía que eran los últimos minutos en algo, no sabia como explicar lo que su alma quería decirle. El cielo tornándose gris por el otoño que secaba su espíritu, vio volver su rostro a esa luz que no había dado importancia, aquél día en que uno ve pasar lo que mas quiere por sus ojos y los sentidos casi nunca son capaces de ayudarnos a reaccionar.
Llegó la tarde y se acababa el tiempo, -¿qué pasa?, se preguntó. Miró al cielo y salió rápidamente, no quería esperar a que lo busquen. Cada peldaño fue una historia diferente, una vida llena de ilusiones y la frustración cada vez mayor por no poder hacer nada en contra del destino. Se acabó el camino. Sabia que no iba a volver, empezaba a comprender lo que había significado todo en su vida y lo que el quería.
No quiso marcharse sin poder sujetar el brazo de su padre por ultima vez, quería que no se entristezca, que todo estaba bien, que iba a volver. -Padre, yo soy parte de ti y a ti te lo debo todo, no hubo otro hogar mas perfecto para mi y en la eternidad les estaré agradecido, dile a mi madre que la amo y a mis hermanos que siempre seremos los mejores amigos. Se despidió y fue caminando lentamente, alejándose y sin poder alcanzarlo, todos rogaban para que volviera, unos pensaban que era mentira, que aun era muy joven, que no abandone las esperanzas.
Pasó la peor noche de su vida, sudor y lágrimas bañaban su rostro. Se levantó muy temprano, miro al espejo y vio que el reflejo ya no estaba, todo había sido un sueño. Salió corriendo de su habitación y abrazó a sus padres. No quería volver a pensar en lo que había soñado nunca mas. Vio a su hermano con regocijante felicidad, le dio un abrazo, llamó a sus amigos para saludarlos y comenzó su vida otra vez. Jamás olvidaría que todo puede cambiar en un segundo, nunca más se alejaria de los que más queria, cambió su vida pero ahora con los ojos llenos de felicidad esperando en el lugar donde lo vimos por ultima vez, todos los años y con la misma sonrisa de siempre.
La mañana parecía ser muy silenciosa y sentía nostalgia de los que más quería, aun cuando siempre estaba con ellos. No podía dejar de pensar en el pasado, -¿por que?, ¿qué es lo que hice mal?. Siendo hora de desayunar, regresó a su casa, no encontró a nadie mas que a su hermano que estaba de salida, era un día festivo.
Mucha tensión en sus sentimientos, llamó a un amigo y se sintió mejor, parecía que eran los últimos minutos en algo, no sabia como explicar lo que su alma quería decirle. El cielo tornándose gris por el otoño que secaba su espíritu, vio volver su rostro a esa luz que no había dado importancia, aquél día en que uno ve pasar lo que mas quiere por sus ojos y los sentidos casi nunca son capaces de ayudarnos a reaccionar.
Llegó la tarde y se acababa el tiempo, -¿qué pasa?, se preguntó. Miró al cielo y salió rápidamente, no quería esperar a que lo busquen. Cada peldaño fue una historia diferente, una vida llena de ilusiones y la frustración cada vez mayor por no poder hacer nada en contra del destino. Se acabó el camino. Sabia que no iba a volver, empezaba a comprender lo que había significado todo en su vida y lo que el quería.
No quiso marcharse sin poder sujetar el brazo de su padre por ultima vez, quería que no se entristezca, que todo estaba bien, que iba a volver. -Padre, yo soy parte de ti y a ti te lo debo todo, no hubo otro hogar mas perfecto para mi y en la eternidad les estaré agradecido, dile a mi madre que la amo y a mis hermanos que siempre seremos los mejores amigos. Se despidió y fue caminando lentamente, alejándose y sin poder alcanzarlo, todos rogaban para que volviera, unos pensaban que era mentira, que aun era muy joven, que no abandone las esperanzas.
Pasó la peor noche de su vida, sudor y lágrimas bañaban su rostro. Se levantó muy temprano, miro al espejo y vio que el reflejo ya no estaba, todo había sido un sueño. Salió corriendo de su habitación y abrazó a sus padres. No quería volver a pensar en lo que había soñado nunca mas. Vio a su hermano con regocijante felicidad, le dio un abrazo, llamó a sus amigos para saludarlos y comenzó su vida otra vez. Jamás olvidaría que todo puede cambiar en un segundo, nunca más se alejaria de los que más queria, cambió su vida pero ahora con los ojos llenos de felicidad esperando en el lugar donde lo vimos por ultima vez, todos los años y con la misma sonrisa de siempre.
2 comentarios:
No lo entiendo muy bien, me parece algo extraño. lo que quieres decir es q debemos valorar lo que tenemos alrededor porq no sabemos cuando no los tendremos cerca?
explicamelo porfa! jajajaja
sssssssssss
tefo
Para TEFO:
que comentario más hueco, aprende a leer.
Por otro lado, me encanto el doble final, como que feliz y triste a la vez... exitos
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