lunes, 23 de noviembre de 2009

Diarios Sin Cuerda



-Mi nombre es, mi nombre es... no recuerdo quien soy.
El doctor sorprendido lo miró y dijo que ya se ponía mejor. -¿Puedes oírme?
-No lo sé, no sé si eres mi imaginación o el viento pero tengo que contarte todo lo que tuve que pasar para encontrar mi camino que hace mucho empecé a recorrer y aquí es la llegada.
***
Todo comenzó cuando logré darme cuenta que todo lo que creía y pensaba era incorrecto. Las noches parecían ser infinitas y la soledad me abrigaba más que nada. Los días pasaron y cada vez lograba tener un pensamiento totalmente diferente al de los demás. Escuchaba las mismas canciones que siempre sonaban diferentes, leía libros que me transportaban a mundos diferentes y siempre miraba el atardecer sentado contando los segundos frustrantes y el no poder hacer nada en contra del tiempo. No emprendía por qué me comportaba así, solo escuchaba una voz en mi interior que decía que siguiera, no importa en donde acabaria pero que jamás abandone.

Los sueños eran lugares en los que podía ser yo, no me gustaba mirar a los espejos, no mostraban nada de lo que eran las cosas y me confundían mucho, a veces no sabia si estaba soñando, por eso siempre soy el mismo en todo momento, para evitar confusiones. La vida empezó a tratarme muy bien, todo era paz y armonía entre los demás, ¡Qué bueno que cambie mi vida! deje todo por esa voz que me decía solo que siguiera adelante. Decidí seguir el camino que me esperaba.

Un viejo abrigo, unas botas y la mochila del ejercito que esperaba ansiosa a la batalla. -Creo que alguna vez fui militar o ¿psicólogo?. Emprendí mi viaje, las nubes serias las fieles acompañantes, el viento el que me diera las fuerzas y el grandioso horizonte que cada vez se veía mas cercano era la meta.

Tuve que reflexionar diariamente sobre lo que había logrado y escribirlos en la bitácora, eso me tenia sorprendido porque nunca podía recordar lo que había hecho, por eso solo escribía mis iniciales. No sé porque pero siempre pude contar la cantidad de pasos que daba por día y también los anotaba.

Empecé a notarme solo, seguramente todos llegaron a la meta y soy el último, o debo estar muy adelantado. ¡Si! ¡Será mejor esperar un compañero!... entonces me detuve con una gran sonrisa ansiosa de ver a los lejos otro viajero como yo. Pasaron los días y bueno, creo que si era el último.

Noté que mi cuerpo estaba cambiando, mi piel se arrugaba y mis cabellos se volvían grises. Mis pies habían dejado de dar pasos firmes y mis manos sujetaban el fiel bastón cada vez con menos fuerza. No sé si fueron 30 días, 30 meses o 30 años los que demoré al recorrer este gran camino pero me empezaba a preguntar si realmente había una gran llegada, es entonces cuando las nubes empezaron a juntarse, se escuchaban estruendos y la lluvia empezaba a bañar mi agotada piel, tiré el bastón a un lado de la calle y empecé a correr ansioso por ver el final. Dejé las nubes oscuras y la lluvia atrás pero no encontraba nada, mi cuerpo no pudo sostenerme mas, las lágrimas de no poder seguir brotaban de mis ojos, aun con el brillo de la esperanza quise hacer el ultimo esfuerzo y es cuando caí tendido de espaldas y vi lo que había esperado por tanto tiempo, la luz que vine siguiendo, era tan cálido y reconfortante que como en un sueño me quedé dormido...

Es cuando despierto y te veo, era la voz de mi amada la que me decía que siguiera y un espejo me mostró todo el tiempo que había estado en una habitación de hospital, aun cuando se que ya no falta mucho para terminar el verdadero camino, vivo cada día como si fuera el ultimo y me siento afortunado de haber podido levantarme para poder abrazar a mi esposa, mis hijos y mis nietos que amo cada día mas. Aun hay muchas cosas que me tienen que contar, y es lo que hace interesante la cena de todos los días. No sé si tuve una larga o corta vida hasta ahora, pero estoy muy agradecido de tener una segunda oportunidad para comenzar otra vez con todos los problemas y dificultades... Todos tenemos una segunda oportunidad de hacer bien las cosas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

creo que todas als personas tenemso motivaciones tan fuertes, y algunas veces son de manera indirecta. En fin! esto nos ayuda ha encontrar el verdadero camino.
Espero qeu hayas encontrado el tuyo.... bueno yo lo sigo buscando.
...
=)